¡Cuide sus propios intereses! Merece la pena.

Benefíciese al máximo de la explotación directa

A la electricidad que usted mismo genera puede venderla o utilizarla para sus propias necesidades. Un simple cálculo lo deja en claro: Cuanto mayor sea la cuota de electricidad generada por usted dentro de la demanda total de electricidad, tanto mayor será el ahorro.